1. Edificios de energía cero

La construcción de edificios de energía cero será una de las grandes tendencias del año. Este tipo de edificios tratan de dar respuesta a un problema climático que ya ha adquirido la magnitud de urgencia mundial. 

Más allá de si se hace mediante paneles solares u otras estrategias de aprovechamiento energético, cabe esperar que la arquitectura siga esa tendencia y se modernice en línea con los nuevos estándares de sostenibilidad.

  1.  Espacios abiertos con estancias definidas

Si bien los planos de planta abierta han sido tendencia en la arquitectura residencial durante las últimas décadas, ahora este estilo ha evolucionado hacia un concepto más matizado. Ahora, los espacios están más definidos pero la planta sigue abierta y diáfana, es decir, sin paredes.

Esto quiere decir que, los arquitectos han empezado a jugar más con el diseño de estancias a partir del uso de diferentes materiales. Entre ellos, destacan las superficies de cuarzo de gran tamaño para las encimeras de las cocinas o el uso del mármol o la piedra de la chimenea en el salón.

  1. Importancia del espacio exterior

Otra tendencia es la reintroducción de los balcones, las terrazas y los patios como elementos principales del diseño arquitectónico. El aire libre vuelve a ser fundamental en nuestras vidas, y no sólo en verano.

Ahora, los espacios exteriores podrán disfrutarse durante todo el año. La tendencia arquitectónica lleva a acondicionarlos para no padecer frío o calor. Así, las cortinas de vidrio se popularizarán porque permitirán utilizar este espacio durante las épocas de buen clima. Las estufas móviles también ganarán presencia en terrazas y balcones.

  1. Crece el protagonismo de las cocinas y los baños

El 2020 concederá protagonismo a las cocinas y los baños. Lo cierto es que la cocina ya es de alguna manera el epicentro de nuestra actividad cotidiana. Sin embargo, la introducción de materiales nobles y conceptos como la isla de cocina conseguirán que esta zona abandone su función original y pase a ser, del todo, el núcleo de la familia y el hogar.

En cuanto a los baños, estos ya no son sólo espacios de aseo y cuidado personal. Las diferentes corrientes de lifestyle han convertido esta estancia en un espacio de relajación y descanso después de una dura jornada.

  1. Hogares inteligentes

La sostenibilidad energética comienza a imponerse por necesidad junto a los avances digitales de los nuevos tiempos. El siglo XXI ha puesto la tecnología en el centro de nuestras vidas y la arquitectura no escapa a esa realidad. De este modo, los diseños que llegarán en 2020 acentuarán la automatización.

Así, levantar hogares e incluso edificios inteligentes pasa por integrar sistemas automáticos que controlen la luz, la temperatura o la seguridad. Un edificio inteligente proporciona a sus usuarios dos elementos claves: mayor confort y menor consumo energético. Esto se traduce, además, en un menor gasto económico. En consecuencia, la arquitectura domótica se consolidará como un recurso para no dañar el planeta.